06-11-2012


Relecturas (1)
Porque de alguna manera esta escritura es el temblor del silencio.

Y este sí que es un borrador público por un mero acto de fe:  esta entrada probablemente nunca termine de escribirse hasta donde quería ir… y siempre podrá haber el beneficio de otra posible relectura, y tener así una casa llena de brisas que entren y salgan por todas las ventas que he dejado a medio abrir, a medio cerrar, a medio cerrar abriendo, a medio abrir cerrando, es casi igual, y sin redundancia, lo vale tanto o más. (y una errata que es el lapsus, el lapsus borrado y arco reflejo de borrar: miedio, por ser una palabra ambigua, una palabra mía, sin duda la más íntima que podría haber dicho en la noche, de alguna manera ajena a mí, porque sale involuntaria. No creí en el momento ni el medio que es miedo, o viceversa. Yo nomás quería escribir de mala fe, como volviendo al mal hábito).

Hace tiempo que no releía este blog. Este espacio que dice decirse un espacio digno de un taller, donde los poemas se muestran tan cual van saliendo. Mentira. Con el tiempo este proyecto ha ido perdiendo fidelidad en vista de muchas cosas: no por temas de escritura sino más bien de saber leerse a sí mismo.  De alguna manera publicarse así me ubica frente a mí a un reflejo muy distinto al de un espejeo. Porque el espejo no muestra intangibles, sólo muestra el presente constante, este blog resulta ser ese poco descuento que hay en cada ocasión que hay una filtración, algo que se resta, de manera positiva o negativa.

He perdido toda capacidad de leer, especialmente de leerme a sí mismo. Pero si estoy aquí en este pié de guerra, es porque ya me aburrí de hablar de lo que hay que hacer. Voy y vuelvo a piacere.

Nada de ingenuo, este blog no está sólo para mí: mi complacencia, lujo, placer, gusto o vouyerismo. Este espacio sin dudas es un pequeño espacio de lo que soy, de lo que siento, pienso y creo, aunque muchas veces el texto lo diga de un modo inverosímil y poco ortodoxo. Siempre el poema es una estrategia de evasión. Porque siempre se pudo haber evitado escribir, y fallamos, es que escribimos, porque aún no es el momento, porque aún no había que decidir. Hoy, luego de haberme  TO*mado todo el tiempo que había, tomo el resto para escribir aquí. He dicho mucho, he sido más, y nada de eso lo había escrito a vista y paciencia de tiempos anteriores. Qué tanto he sido hacia atrás? Si miro hacia atrás en el blog un constante yo, críptico constante, a veces más efusivo, siempre en el giro del poema, en la estrategia de usar una economía atípica e inpopular que es escribir algo que puede ser universal, y llevar a un lector despistado a perderse en un lugar no-común en el que podría poner a todos en aprietos… eso nunca ha pasado en realidad.

Siempre es buena una relectura.

Y no es una lectura más. Y pese a que sé que este lugar siempre lo han habitado fantasmas sin nombres, o bien anómimos que no han querido nombrarse, busco el rastro de alguien que ha dejado un olorcito de su paso. Siempre es buena una relectura, sobre todo si hay huellas, huellas que se pueden seguir de manera delicada, como quien busca las cosas en verdad, y encontrarse con las raíces que uno ha tapado con la tierra fértil del cotidiano. Sobre todo si no hay sólo huellas de uno, sino esas marcas que no se ven, pero que de alguna manera están presente, y que aparecen si uno es capaz de volver con una carta de navegación que te enseñe a mirar el modo en el cual todo lo intangible tiene color, y hasta tiene expresión humana.

Seguí el camino más obvio y predecible:  De adelante hacia atrás. Y antes de empezar con el camino, pensé en un texto con el que rematé Trapos que habla de esta vacilación que un momento hubo y su respectiva decisión. Pero yo no iba buscando cosas elaboradas, sino que de alguna manera que volver a lo de siempre, engañándome sin éxito, ya que todos sabemos que cuando volvemos, es porque andamos buscando algo, no necesariamente porque se nos ha extraviado, aunque en un porcentaje escandaloso suele ser así.

No seguí un camino lineal. Si bien ir hacia atrás precisaba de un retroceso temporalmente lógico, nunca fuí bueno siguiendo las tramas que cada texto junto con otro significaban. No hacía una pesquisa. Era yo, distraído, como quien busca algo en un centro comercial, sin saber qué se busca en realidad, porque no hay dinero. No, no hay necesidad.

Hay una suavidad, una delicada emergencia. Hacía falta volver a distraerse.

Han mencionado tu nombre. No, no lo han hecho. Bonito poema.

Tejido y descostura. Resulta ser bello este texto, porque es un recuerdo jubiloso. Es una belleza de una imágen que se repite, se juntan como quien dice en la juntura del punctum, porque yo no veía a ella y a ella (Una, la pasada, apenas visible en la memoria. Otra, la más presente, sangre de mi sangre, la única real), y sin embargo ellas ambas, yendo hacia atrás, volviendo hasta el último punto que se había hecho bien. Ambas, en un afecto diferido que las perfilaba frente a frente, el sentimiento las convocaba en una conjunción para así sentir a las mujeres tal cual las había vivido. Y por acá empiezo a ver algunas luces de una palabra que podría ser signo para otra. Teillier siempre presente, me invitaba a parafrasear para que de alguna manera lo consumara en alguna autenticidad de la palabra. Creo que es uno de los textos más sueltos en el espíritu, seguramente uno de las palabras más espontáneas que me han resultado hasta la fecha, y por lo mismo: lisa y llanamente yo, despreocupado de figurar, dar un giro críptico, poético del tipo “no me quiero dar a entender”. Y qué curioso que sea viendo cómo se sucede un retroceso múltiple: no sólo el de un tejido de lana, sino el de una vida entera, y la de un encuentro muy circunstancial. Un encuentro sin culpas, nada. Tal cual como dice el pretendido final.

A esta altura me pregunta si se puede ir y volver, y es increíble que sí se puede hacer eso, como quien va a la playa un fin de semana, y la pasa bien. Y vuelve con ese olor a playa que sólo un amigo ha sabido dedicarle un libro entero a este tópico. Y busco que de alguna manera no sea sólo la comedia de una crónica barata, por eso nunca elegí el género de testimoniar tal cual (porque en realidad uno nunca elige). Ese: “Volví, desaparecí porque pasaron muchas cosas grosas en mi vida.” de alguna manera siempre es abundante, que siempre algo guarda, que es la filtración del momento que está fuera de sí. Y es eso a lo cual no me he querido dar. Y por eso hablo dele presente continuo, de vivir el día a día como si fuese el primero, aunque sea el último. Y vivirlo, evitar decirlo, y si resultara decirlo, no contarlo, sino volver a vivirlo.

Y por eso escribo poesía. Por eso escribí, y hoy releo sintiendo que lo he hecho tal cual siempre he querido (sin titubear, porque tengo fe de que la voluntad prospera sobre el cadáver de nuestro cuerpos).

Huella del primer abandono: Martes 06 de Noviembre, 2012. 04:07AM, a la misma hora en que romina y nacho seguramente incursionan en su primer trasnoche.

domingo 20-5-2012

– Viernes 4 de Abril

(Sin título: 29 de Abril, 2012)

(Sin título: 23 de abril, 2012)

Sé de alguien más compartiendo lo mero de ésto: esto de ser humanidad. Será ella (otra, una Ella otra) en el presente del cabello desprendido de la ternuna, sí. Ella será quien escriba por ese hombre que se la jugó con prisa y no sorteó el silencio: ese, mi yo, entablillado en la escritura, aquel que trató de cambiar palabras por un raspe alegríaaún sin raspar. Sólo seré el tiempo que dí, ese ritmo que es el silencio que no fuí cada vez que tus labios silbaron. Para que el juego se pueda dar hay alguien que no debe jugar: el entrenador que ve a su equipo jugar; verlos ganar y perder . En el juego soy aquel ladrón de la jugada que tiene que seguir hablando, apostando a que en una de esas se puede anotar una victoria. Y si alguna vez la hubiera, será porque habré hablado por mi silencio; por el silencio de este mundo.

TO*:  T.O. y 1066 palabras
.
.
.

[T. Plaz ©. Todos los derechos preservados en bolsas de plástico no-biodegradables.]

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s