Las palabras del domingo ese


Éste era el último domingo como dos chicos raros estrechando afectos en una distancia que no eramos capaz de medir. Yo hace tiempo que dejé de ser activista del pensamiento; varas y números he dado por inútiles. Dejé de flanquear todo intento por explicar las casualidades, y mucho de ello lo dí a la espontaneidad de un paso cada vez más seguro de sí. Toda planificación posible me parece artificiosamente innecesaria y aceleradora de todo proceso vivo y rico en su impredecibilidad.
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Y sin embargo hay que hablar. Tener que dar de qué hablar buscando encontrar un espacio donde aparezcan las figuras que no están, esperando dar lo que no soy a quien no es.
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Era momento de decirnos algunas palabras, darnos la palabra, así también todo el tiempo necesario que, por cierto, era tan poco en las circunstancias del suelo aéreo. El silencio era buen indicio, como quien toma aire y se llena el espíritu de sentidos.
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.
.
No, tú habla
yo me distraigo
mi oído se llena de ruido
pasaré el martes en una guardia
“qué guardo” es una pregunta
mientras leo códigos raros
de la conciencia sólo aludía
la sed que me dijiste que tenías
.
¿qué guardo en la noche?
¿el día?
amanecer, seguramente tu escuches
que todos lleguen antes de que salga el sol
los pájaros y las crías griten el hambre
y el frío sea un diario cayéndo en el patio
.
.
silbido, tarareo, bostezo de la canción
por nosotros como siempre
los desayuno que también pasaré
.
.
el angelus, el domingo desperté pensando en tí
en lo sagrado
y la responsabilidad
tuve pena este fin de semana, fin, final
último
último
último

la palabra no engaña
la escribimos como sí
es tan vícitima como nosotros
queremos serlos.

No, estás muy lejos
es que no puedo más cerca
tu sabes que es importante
los momentos pueden hacerse más débiles
y más frágiles como un cuerpo que no come
somos ciudadanos de una especie desclasificada
No, sólo no usamos etiquetas
y los prejuicios los hemos dejado a un lado
pero no todo lo echemos al lateral
No, algunas cosas dejémosla en la esquina
¿Es mi corazón?
No solo el tuyo

Yo también
Yo lo sé

Era un trapecio por romper mis pestañas
y tu me dijiste mirá cómo quedan las lágrimas ahí
Yo no quería saber nada, me acusaba honesto
me sentía como un promotor que rompía su protocolo
era mi lengua moviendose, mi labio hablando
mi ojo entero no llorando, sino solo al paso
su pena asomando con un arte despreciado
por haber caído como así cae la lluvia
.
y sonrió solo
después
lloró

Yo cuando esté allá
tengo algo guardado para contarte

No sabia de esa casualidad, de que habias pensado en las pestañas y lagrimas, solo hace casi 8 meses, que veo las lagrimas como cuelgan en las pestañas largas que tenes

– – –

  • Disculpame si te hice pasar un fin de semana de mierda, pero al principio aclaramos la honestidad. A mi se me nota en la cara y en la voz cuando estoy en desacuerdo o enojada.

    Yo no suelo pedir las cosas como te dije, pero me diste la confianza suficiente como para pedirte o reclamar

    La semana pasada estaba tranquila, esta semana que viene, voy a gritar, saltar, morder y quizas matar grillos, porque estoy nerviosa, viajo a conocer al amor de mi vida, aunque ya lo conozca, es el 2do capitulo

    No se como empezar a hablarte, no se que me va a pasar, pero espero no hacer papelones

    No encuentro palabras para demostrarte o decirte cuando te amo, ni aunque lo escriba en mayusculas, es como que no me alcanza

    Yo solo espero que me des la oportunidad de demostrartelo allá

    listo

.matar los grillos
.
creo que pasará a la historia este momento
como las veces que matastes grillos
me quedó muy impreso en la memoria
la presencia/ausencia del grillo
antes y después de la prueba de la paciencia****no busques palabras si no las tienes
no buscaré, tampoco buscaré hablar
seré silencio como habrás visto
no esperaré palabras, en verdad no espero nada
me lo enseñaste tú, peligrosa
no te voy a dar ninguna oportunidad
ya no me quedan, me has dejado pobre
todo esta dado
yo no espero eso que me dices
yo solo espero que las cosas lleguen a su curso
voy en un río grande, chiquito para vos
y nos toparemos en un cauce donde la gente transita
¿donde dos corrientes pueden hacerse una?
cuando el mar vuelva a las montañas que notaste son blancas
sumaremos con los dedos de los pies
aunque el número después de la raya diga otra cosa
la palabra está dada
mi amor
asaltada de una manera similar
cuando las aves de tu mañana se ponen a cantar
.
.

  • cuando caigo en lozanía
    siempre tengo el mundo a favor
    la ciudad me suaviza el ánimo
    y nos encontraremos en una sonrisa
    que no podremos ni siquiera decir
    ¿sabes por qué?
    porque no la sabemos
    .
    Nada más reiremos
    y nada, nada más.

Y tu me hablaste de dos libros
que tenías y yo pensé
en dar el tiempo y dar la muerte
me sonreí, como te había dicho
y me acordé que escribiste
sobre un poema del libro que te dí
seguramente el más flagrante
y leíste sólo cierta parte
dejando a un lado lo que
era lo más oportuno mirar

No te pediré que lo leas denuevo
sino sólo que busques la parte
que dejaste a un lado y por qué
la dejaste así, si en verdad
es quizá lo que te digo hoy, ahora

¿Quizá desde hace años atrás?

Leer para hacer hablar
El retablo habla por sí solo
y se degrada
como todo lo sagrado
en las manos del
último verso aquel
que es término
de/i pregunta

 

[T. Plaz ©. Todos los derechos preservados en bolsas de plástico no-biodegradables.]

2 pensamientos en “Las palabras del domingo ese

  1. Ya'el dice:

    Yo te doy mi corazón.

    ¿Y ahora? A buscar esa parte.

  2. Hay helado de pistacho
    si te llega a dar sed

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