Nacido en otro

 

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Niño sirio muestra sus hipopótamos en el campo de refugiados de Ritsona, al norte de Atenas, 12 de Octubre, 2016. Petros Giannakouris / AP

 

 

“Poemas. Heridas de colores.

Crayones de sangre,
escritura sin pormenores:

Voces con hambre
de boca abierta,
como los hipopótamos de los menores
que juegan a que la mañana por fin despierta.

Miradas, refugiadas de ser escuchadas
me matan, aunque me enamoran.
El colmo de todos los silencios
es pedir, aunque no te correspondan
patria sobre otros consuelos.

Poemas. Heridas de colores.
Pinceles que arden,
Clamor sin ocasiones:

No entender ni sentir
Vivir, nada más vivir
Dónde cómo y por qué
No sé, cómo saber

¿Alguien lo podrá decir?

Ven y toca a mi casa un día
si encuentras:

…la puerta

…la respuesta

…la patria.”

Pese al dolor ajeno por la distancia, comparto el pasar de muchas personas que están en una difícil situación. Transmito mi empatía a todos los refugiados del mundo, manifestando que son personas únicas e incomprendidas, sobre todo por aquellos que no han tenido la ocasión de vivir esto. Dios quiera nunca les pase y les de una oportunidad de crecer.


 

 

Cita del texto motivo por el cual nació el poema:

“Mi hijo pone sus plumas, su caja de crayones frente a mí
y me pide que le dibuje una patria.
El pincel tiembla en mi mano
y me sumo en llanto.”

Nizar Qabbani.
Ar-rasm bi al-kalimat (Dibujo con palabras).
Siria, 1966.

 

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RE: Coma, lo que coma, coma

En respuesta a “Coma, lo que coma, coma

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La poesía tiene algo de teológico
ahí donde está el punto
el vacío también que hay
entre palabras y los versos
Al respirar el silencio,
el entre tiempo que vemos
ahí donde está alguno de nosotros
convencidos de que estamos
tocando algo más que las cosas

.

todo aquello que las convoca

.

Y una mujer podrá silbar
mientras comemos una cazuela
Más allá de la merienda
sea como se de el tiempo, el caso es
que uno podría toda la noche descansar
mientras tarareamos el epitafio:

.

«Aquí yace el poeta Vicente Huidobro
Abrid la tumba
Al fondo de esta tumba se ve el mar»

.

.

.

Segundas Oportunidades

Yo no puedo decir de nuevo sino con lo que ya se ha dicho, desde hace ya un mes, las palabras que se dieron para un instante que supera. Y cada vez que uno vuelve a elegir la palabra se hace presente: se da. Alguien la da: yo vuelvo a elegir estar contigo.

Los plurales son pares, como el par que son los poemas que no había leído. Fueron cinco días que no estuve contigo.

¿Qué se deja de leer cuando no se lee un poema?

La oportunidad de volverte a ver, el día en que te dije que la palabra se des-echó, en el momento que la di y la tomaste, la palabra ce-dió en las oportunidades que te darás hasta cuando sea suficiente.

Y yo creo que nunca es suficiente, y es por eso que no hay un punto final, y a veces faltan tantas cosas, y por lo que falta, y también lo que abunda, estoy.

Pasajera en trance

Es sólo ordenado con lo que ama
con la poesía
El resto es un escándalo social
es un desordenado antisocial.

Se mira al espejo
se afeita dos veces en seis horas
aprende a planchar
arregla hornos con palos

Abre un libro
escribe una prosa
no hay constelación más hermosa
que sus lunares del mentón
contadas una, dos, tres, cuatro
ahí debajo hay otro, son cinco.
¿Son cinco?

Sí, fue labio
transciende en mí
creo en él
no me falla
porque no espero nada de él

Sólo espero de mí
enamorar cada día
hacerme más mujer
animarme a más

¿A caso las Piscianas no somos buenas en el arte?
Mi padre tuvo lo que quería
para darselo a él
Hoy me doy cuenta que todo fue un final feliz
si me soltó la mano es porque me vio crecer
lo que no tuvo de mi madre, me lo dio a mí

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